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Consejos para frenar la caída estacional del cabello

Consejos para frenar la caída estacional del cabello
02/10/2017 Ivan

El otoño llama a tu puerta y empiezas a notar que tu cabello se cae más de lo habitual: dejas pelo en el cepillo, en la ducha, en la almohada o incluso sobre los hombros de tus chaquetas. ¿Tienes que preocuparte? ¿Te estás quedando calva? Que no cunda el pánico, lo más probable es que simplemente estés padeciendo una caída estacional.
La caída estacional –conocida como efluvio telógeno– es una caída puntual y limitada en el tiempo (entre 3 y 6 meses) que no desemboca en calvicie. Aunque puede producirse en cualquier momento, es más común en otoño. Sus causas no están del todo claras, pero algunos expertos la fundamentan en que el cabello, maltratado durante el verano por la exposición al sol, el cloro o el agua de mar, se encuentra debilitado para enfrentarse a la bajada de temperaturas que trae consigo el cambio de estación.
El efluvio telógeno afecta a hombres y mujeres por igual, pero en vosotras es más aparente porque soléis tener el pelo más largo. Aunque el cabello vuelve a crecer y la densidad se recupera pasados unos meses (de 2 a 4), hoy queremos darte algunas pistas que te ayudarán a minimizar sus efectos:

Lava correctamente tu cabello

Vamos a desmontar un mito: lavar tu cabello a diario NO influye en su caída. Puedes lavarlo con tranquilidad cuantas veces necesites (incluso dos veces al día si estás abonada al gym ). La sensación de mayor caída que tienes al lavarte la melena se produce simplemente porque con el agua arrastras el cabello que estaba a punto de  caerse o que no se había caído en los días previos. Utiliza siempre un champú adecuado y acompáñalo de un acondicionador que te facilite el desenredado para evitar más pérdida. Y nunca, nunca frotes la melena. Para lavarla sólo tienes que masajear el cuero cabelludo con el champú y después arrastrar la espuma hasta medios y puntas, utilizando tus dedos como si fueran un peine. Para secarla, presiona suavemente con la toalla o envuelve tu cabeza con ella para absorber el exceso de agua. Así evitarás romper el cabello y aumentar la caída.

¡Ojo con el styling!

Utiliza peines de madera de púas anchas y cepillos con cerdas naturales, y acompáñalos con algún aceite o crema de peinado que te faciliten el desenredado. A nosotros nos encantan Oi Oil y Momo Hair Potion.
Si utilizas plancha, tenacilla o secador, protege si-em-pre tu melena con un protector térmico. El calor concentrado debilita el cabello, facilitando su rotura y caída. Y olvídate durante una temporada de gomas, gorras o complementos que aprieten la melena y puedan provocar la rotura por fricción.

Trata la caída

Utiliza una loción regeneradora específicamente formulada para contrarrestar la caída estacional. Puedes probar la Energizing Seasonal Superactive de Davines, que reduce la caída del cabello, mejora su densidad y le aporta cuerpo.

Lleva un estilo de vida saludable

Aunque no existen los alimentos milagro, cuidar tu dieta es fundamental para nutrir y regenerar tu cabello durante todo el año. Evita la carencia de hierro, zinc, y vitaminas A, E y D consumiendo verdura, carne o pescado. No te olvides de la fruta fresca, las legumbres y los frutos secos; y elimina en lo posible los hidratos de carbono y azúcares, los alimentos ricos en sal y las grasas.
La práctica de algún deporte ayuda a eliminar toxinas  y oxigena los poros, garantizándole una buena salud al folículo piloso.

Sé paciente y no te obsesiones

¡Vive con calma! El estrés es uno de los principales causantes de la caída del cabello. Relájate con la práctica de pilates, yoga o mindfulness; sé positiva y verás cómo tu paz interior repercute en una mejora de la salud de tu cabello.

 

Pero, ¿en qué momento se pasa de una caída normal a una falta de pelo que requiere una visita al dermatólogo? Obviamente, no te podemos dar una respuesta universal, pero hay algunos signos alarmantes que deberías de tener en cuenta:

  • la pérdida de pelo es excesiva y mantenida (más de dos meses); notas que tu cabello está adelgazando y es más fino y débil.
  • el cuero cabelludo empieza a clarear o incluso presenta calvas circulares.
  • también estás perdiendo pelo en las cejas o pestañas.
  • te pica el cuero cabelludo o lo notas rojo e inflamado alrededor de los folículos pilosos.

¿Las razones? Puede ser achacable al estrés, a la genética, a problemas hormonales, nutricionales, metabólicos, etc. En estos casos, la visita al dermatólogo y el diagnóstico precoz son fundamentales para detener la caída y recuperar el cabello.